
Escucho el sereno oleaje
que acuna ese bote vacío.
Brillan las escamas del río
en su serpenteante viaje.
Pasan las aves gorjeando,
trinos,sonidos ribereños
y se unen en eco lejano
en melodíosos ensueños.
Besados mis pies por el agua,
la brisa bate mi cabello;
hay calma y sosiego en mi alma
a veras de excelso remanso.
Es éste mi perfecto espejo
porque añoro el amado río
adonde mis sueños reflejo,
que total envolvió mi cuerpo.
©Estela Foderé ®
Todos los derechos reservados
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